
La nave
Techo de madera a dos aguas, estructura de acero y ventanales de piso a techo. Adentro hay mesas largas, sillas y hamacas, y afuera no hay nada más que campo hasta la sierra.

Una nave de vidrio y madera entre lomas de granito, encinos y agaves. Aquí cabe un retiro, un taller de cocina, una boda o un concierto al atardecer, y casi cualquier cosa que quepa entre esas.
No hay que construir nada para empezar. La nave, la cocina, la fogata y el campo ya existen; lo que cambia de un evento a otro es cómo se acomodan.

Techo de madera a dos aguas, estructura de acero y ventanales de piso a techo. Adentro hay mesas largas, sillas y hamacas, y afuera no hay nada más que campo hasta la sierra.

Una chimenea dentro de la nave, con su leñero, y una estufa de leña. En Tecate refresca en cuanto baja el sol, y aquí eso se resuelve con fuego.

Una barra con bancos altos junto a los ventanales, y una cocina con tarja, parrillas y vista al campo. Alcanza para un café de olla por la mañana o para la comida de un grupo entero.

Un círculo de fuego con bancas, frente a la nave. Es donde termina la noche, y desde donde se ven las estrellas cuando se apagan las luces.

Un asador al aire libre, con parrilla. Para una carne asada entre amigos o para un taller de cocina de campo.

Lomas de granito, encinos, agaves y matorral bajo cielo abierto. Hay lugar para caminar, para poner una casa de campaña o para sentarse en una piedra a ver caer el sol.
Esto es lo que el lugar se presta para hacer. Unas cosas ya tienen fecha y otras están por armarse, siempre de la mano de gente de la región que sabe hacerlas.
Un día o un fin de semana para bajar el ritmo: movimiento, sonido, silencio y comida hecha aquí, con la nave de refugio y el campo alrededor.
Oficios de la región, enseñados por quien los practica. Se llega sin saber, se trabaja con las manos, y al final se come o se brinda con lo que se hizo.
La nave y el campo para un solo grupo: una celebración familiar, un día lejos de la oficina o una fiesta con tema.
Tardes y noches abiertas a quien quiera venir: música, baile y gente nueva, con la sierra de fondo.
El campo cambia con el calendario, y el lugar cambia con él: un montaje distinto para cada temporada. El otoño, por ejemplo, trae esto:
Grupos que se reúnen cada semana, sin fecha de término y con una membresía mensual. La misma gente en el mismo lugar, y lo que se va juntando de una semana a otra.
¿Tienes una idea que no está en la lista? Es probable que también quepa. Llámanos y lo platicamos: +1 (619) 701-0246
La nave, la cocina, la fogata y el campo ya están aquí. Un evento empieza por acomodar, no por construir.
Cada experiencia la lleva alguien que se dedica a ella: artesanos, cocineras de casa, cerveceros, viticultores y guías de bienestar de la región.
Preferimos pocas experiencias bien hechas, y grupos que regresan, a un calendario lleno de cosas sueltas.
Fotos de la propiedad, sin montaje y sin filtros. Es un lugar de campo y se ve como un lugar de campo.






Un día completo en la nave y el campo, con cupo limitado. Se reserva por teléfono.
Entre lomas de granito y matorral, donde el ruido de la ciudad se queda atrás en cuanto empieza la terracería.
Para organizar un evento, proponer una fecha o venir a conocer el lugar antes de decidir, llámanos.
Si cruzas la frontera, hazlo por la garita de Tecate: en fin de semana por la mañana suele ser la más rápida. Trae pasaporte o tarjeta de cruce vigente.
